viernes, 15 de mayo de 2009
Etiqueta
No se me da bien atribuir cualificativos, y menos a algo que pertenece tanto a mi persona como es un blog.
Dicen que el blog es la forma de ensayo moderna en donde el credor va dispositando sus ideas, sus aprendizajes, sus preocupaciones... El blog, al igual que el ensayo, es inacabado, imperfecto, ágil, espontáneo, algunas veces sustentado en ideas argumentadas y otras veces, simples palabras o imágenes que expresan el estado de ánimo y los pensamientos del escritor.
Dicen que el blog es el reflejo de la personalidad, la identidad y las percepciones del bloguista. Pero tampoco se describirme a mí misma...
Un adjetivo para este blog... no se... ¿variado? ¿expresivo? ¿Informativo? ¿irónico?
¿Alguien me ayuda?
jueves, 14 de mayo de 2009
Oda a la cama
Tú que me acompañas en mis viajes al más allá y me guías en los dulces deseos y las peores pesadillas
Tú, la fiel amiga en mis noches de insomnio y en los días difíciles, absorbes mis lágrimas y compartes mi preocupaciones
Tú, omnipresente en los momentos más pasionales y lujuriosos del ser humano,
que dejas que los enamorados se unan en sus tiernas caricias y los envuelves en su mundo privado
Tú, con la que tantas novelas he compartido y tantas horas he perdido mirando la televisión
Tú, compañera que me ayudas a soñar, a pensar, a imaginar, a descansar, a correr el telón de un día agotador y empezar con ánimo una nueva mañana...
Tú, con la que he pasado un cuarto de mi vida y seguiré compartiendo momentos contigo, aunque no seas la misma...
Eres el lugar más importante del mundo
lunes, 23 de febrero de 2009
Las horas muertas
Las horas muertas son aquellos ratitos en el tren en los que te adentras en las páginas de una apasionante historia de amor. Las horas muertas son los domingos soleados en la terracita de un bar leyendo el diario; es recostarse en el sofá y quedarse hipnotizado observando los colores del fuego ardiendo en una chimenea; son aquellos momentos en los que te estiras en la hierba a adivinar las formas de las nubes. Las horas muertas también son los largos fines de semana dedicados a ver películas, las fotos de un álbum viejo o el olor del café en un bar junto a tus amigos. Las horas muertas son los pensamientos que se cruzan por la cabeza durante el trayecto del trabajo a casa; los pasillos silenciosos de una exposición de arte, las notas musicales que nos hacen bailar y cantar… Las horas muertas son aquellos momentos del día en los que, sin querer, nos sentimos vivos y felices. Y aunque sean horas muertas, no estan vacías. Son trocitos de nuestro tiempo en los nos escondemos de la rutina y las obligaciones y nos atrevemos a pensar, sentir y reflexionar.
Este es mi escondite, en el que comparto mis horas muertas con las vuestras. Porque las horas muertas son las que nos hacen estar vivos.